Vivienda Getafe en La Cañada

Ubicación: La Cañada. Paterna
Arquitecto: Rubén Navarro López
Equipo redactor: Casas inHAUS SL
Arquitecto técnico: Marcos Giménez Torres
Constructor: Casas inHAUS SL
Superficie: 171 m2
Año proyecto: 2016
Año construcción: 2017
Fotografías: Alfonso Calza

Las viviendas modulares han llevado un paso más allá el mundo de la construcción y la arquitectura. Si en un primer momento resultaron la respuesta a la necesidad de unos plazos de ejecución más breves y un control de ejecución más controlado ha sido la alta calidad de los diseños y la eficiencia energética lo que ha conseguido que estas nuevas formas de construir y pensar arquitectura hayan venido para quedarse.

La capacidad de adaptación a las necesidades no sólo las propias programáticas de los clientes sino también del entorno en el que se sitúan ha conseguido que independientemente de partir de un modelo de vivienda, el resultado final sea completamente diferente unos de otros.

En el caso que nos ocupa, una vivienda unifamiliar para una pareja y sus hijos enclavada en una población cercana a Valencia, se parte del modelo Getafe de Casas inHAUS que tras la personalización para los clientes y el entorno poco tiene que ver con el modelo original. A pesar de la rapidez del proceso de fabricación de la vivienda de sólo 5 meses la calidad de ejecución se ha mantenido en un máximo gracias al propio proceso. Asemejar el proceso constructivo a una cadena de montaje ha conseguido que la perfección pueda formar parte del mundo de la
construcción, cosa impensable en la obra tradicional.

Frente al volumen contundente de la vivienda de dos plantas, los altos techos se acentúan más gracias a un diseño de puertas de paso, armarios interiores y ventanas de suelo a techo. El pavimento de tarima sintética recorre toda la vivienda, desde la zona de día hasta la de noche y los cuartos húmedos únicamente queda interrumpido por el pavimento de piedra de la escalera.

La materialidad de la piedra recorre el proyecto desde el exterior de la vivienda revistiendo el garaje hasta el muro en el que apoya la escalera sin tabica. El contraste de materiales y
texturas tanto en el interior como en el exterior de la vivienda van en sintonía con el entorno de la costa mediterránea consiguiendo un diálogo perfecto.